Músculos

Músculos esqueléticos

El ser humano tiene distintos tipos de músculos que nos permiten mover partes del cuerpo y órganos. En total, más de 600. Pero ¿qué es exactamente un músculo y de qué están formados los músculos?

Músculos voluntarios e involuntarios

Puede hacerse una distinción entre músculos voluntarios e involuntarios. Entre los voluntarios se encuentran los músculos esqueléticos. Podemos contraerlos de forma consciente, lo que nos permite mover o estabilizar las articulaciones. Esto no ocurre con los músculos involuntarios. Ejemplos de músculos involuntarios son los del estómago y los intestinos. El músculo cardíaco también es un músculo involuntario.

Músculos esqueléticos

En fisioterapia, los músculos esqueléticos son especialmente importantes. Son los que nos permiten realizar actividades cotidianas como caminar, las tareas del hogar y el deporte, y también ayudan a mantener una determinada postura durante periodos prolongados.

Un músculo esquelético está formado por un gran número de fibras musculares que van de un tendón a otro. Los sarcómeros dentro de una fibra muscular pueden deslizarse entre sí y acortarse. Esto ocurre cuando contraemos un músculo. Un músculo contraído se vuelve, por tanto, más grueso. Cuanta más fuerza genera un músculo, más fibras se deslizan entre sí. Cuando el músculo se relaja, las fibras musculares vuelven a separarse y el músculo se alarga y afina.

En el músculo también hay vasos sanguíneos que aseguran un aporte suficiente de oxígeno y nutrientes. Además, las terminaciones nerviosas hacen que el músculo reciba la señal para contraerse o relajarse.

Tejido conectivo de los músculos

Varias capas de tejido conectivo resistente mantienen unidas las fibras musculares. Estas capas son:

  • El endomysium, que rodea cada fibra muscular individual.
  • El perimysium, que rodea un haz de fibras musculares.
  • El epimysium, que rodea todo el músculo.

Todo el tejido conectivo del músculo se une en los extremos y forma los tendones.

Tipos de fibras musculares

Aunque a primera vista los músculos pueden parecer muy similares, se pueden distinguir diferentes tipos de fibras musculares. Hay músculos que deben poseer una buena resistencia porque se cargan durante mucho tiempo; predominan las fibras de tipo I. Los músculos más potentes y explosivos contienen más fibras de tipo IIb. Las de tipo IIa se sitúan algo entre medias.

Suele existir una mezcla de tipos de fibras. La proporción entre estas fibras varía de una persona a otra. La composición depende, entre otros factores, del propio músculo, del nivel de entrenamiento y de factores genéticos.

Los músculos a menudo deben su nombre, por ejemplo, a su función, localización, longitud o forma. Estos nombres suelen darse en latín.

Condiciones destacadas

Compartir esta página Empiece su reconocimiento