Piel

Con una superficie de 1,5-2 m², la piel es el órgano más grande del cuerpo. Consta de distintas capas: la epidermis, la dermis y el tejido conjuntivo subcutáneo. Cada capa tiene una función diferente.

La piel es un órgano versátil e indispensable. Protege al cuerpo de influencias externas nocivas como patógenos y rayos solares, de la deshidratación y nos permite percibir la temperatura y el dolor.

Epidermis

La capa más superficial de la piel es la epidermis (epidermis). Es la parte visible de la piel y en la mayoría de las zonas tiene solo unas décimas de milímetro de grosor. Esta capa protege al cuerpo de influencias externas dañinas, como la deshidratación, la luz solar y la penetración de sustancias peligrosas (líquidas). También así se mantienen a raya bacterias, hongos y virus.

La epidermis se renueva continuamente. Este proceso es más rápido en los jóvenes que en las personas mayores y hace que una herida se cierre relativamente pronto. La epidermis en sí consta de 2 capas distintas. De fuera hacia dentro, son:

  • La capa córnea. Contiene principalmente células cutáneas muertas que protegen el cuerpo. En zonas con mucho callo la capa córnea es más gruesa. Esto suele ser visible y palpable en las plantas de los pies y las palmas de las manos.
  • La capa germinativa. Aquí se producen nuevas células cutáneas que se desplazan lentamente hacia la superficie. En esta capa también se encuentran las células pigmentarias, que determinan cuán oscura es la piel y protegen frente a la luz solar.

Dermis

La capa intermedia la forma la dermis (dermis). La dermis es una capa de tejido conjuntivo de 1-3 mm de grosor. Esta capa proporciona firmeza y elasticidad a la piel. Cuanto más envejece la piel, menos elástica y resistente es.

En la dermis también se hallan los denominados anexos cutáneos, como las glándulas sebáceas que lubrican la piel (no en palmas y plantas), las glándulas sudoríparas, pequeños vasos linfáticos para drenar desechos, las raíces del pelo y el lecho ungueal. Además, aquí se encuentran pequeños vasos sanguíneos y nervios. Estos aseguran una buena irrigación de la piel y la sensibilidad (tacto, temperatura y dolor) en esa zona.

Tejido conjuntivo subcutáneo

La capa cutánea más profunda es el tejido conjuntivo subcutáneo (subcutis). Esta capa consiste principalmente en tejido adiposo entremezclado con tejido conjuntivo y proporciona protección a los órganos y partes del cuerpo subyacentes. Además, la grasa es un importante depósito de energía, actúa como capa aislante y desempeña un papel en el mantenimiento de la temperatura corporal.

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