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Médico de cabecera
El médico de cabecera es un médico que trabaja fuera del hospital. La mayoría de los demás médicos trabajan en hospitales. El médico de cabecera trabaja en un consultorio individual o grupal de una localidad o ciudad.
El médico de cabecera suele ser el primer profesional al que se recurre cuando uno se enferma. Lleva un seguimiento de los antecedentes médicos de sus pacientes y posee amplios conocimientos médicos generales. Por eso puede ayudar en muchos casos o derivar al paciente a un especialista médico.
Ventajas del médico de cabecera frente a un especialista
Una gran ventaja es que conoce los antecedentes médicos de sus pacientes. Además, conoce el entorno en el que vive el paciente, incluida su situación familiar. Un especialista no conoce toda la historia del paciente.
Cómo sacar un turno
Para solicitar un turno, hay que llamar al consultorio donde trabaja el médico. El asistente agenda la consulta y suele preguntar por las molestias para evaluar su gravedad. No es obligatorio contarle los síntomas. El médico evalúa el problema y, cuando es posible, lo trata en el momento mediante recomendaciones, medicamentos o una intervención menor. Si no es posible, deriva al paciente a un especialista.
El médico de cabecera por la noche o los fines de semana
Ante una urgencia por la noche o durante el fin de semana, se puede acudir a la guardia de atención primaria. Es un lugar donde trabaja un médico fuera del horario habitual. Atiende a una región amplia y los médicos de la zona se turnan para trabajar allí. El asistente también atiende el teléfono y evalúa la consulta. Si alcanza con una recomendación, la brinda; todas las recomendaciones son evaluadas por el médico.
Inscribirse con un nuevo médico de cabecera
Es posible inscribirse con cualquier médico de cabecera que acepte nuevos pacientes. También está permitido cambiar de médico. Es importante sentirse cómodo con el propio médico de cabecera.
Un médico de cabecera que trabaja a tiempo completo puede atender hasta 2095 pacientes (cifras de 2020). Cuando se alcanza ese número, ya no es posible inscribirse. Además, debe trabajar en la región donde viven sus pacientes para poder brindar atención domiciliaria cuando sea necesario.